El estudio de la EAE constata que entre el 2010 y el 2015 España experimentó una bajada de la inversión en I+D+i de 1.400 millones de euros, lo que representa una caída de un 9,71%.

Mientras que, en los últimos años, la Unión Europea apenas ha variado el porcentaje del PIB que destinan a innovación (en torno a un 2%), en España esta cifra se ha rebajado al 1,22%.

Esto equivale a 283 euros anuales por habitante, es decir, casi la mitad que la media de la Unión Europea, y menos que Italia y República Checa.

En el resto de la Unión Europea, 24 de los países miembros países recuperaron o incluso superaron los niveles precrisis de inversión en innovación. Pero no ocurrió lo mismo en España.

Es algo sobre lo que la Comisión Europea, en su último European Innovation Scoreboard 2016, ya había puesto el foco: “Las divergencias de España con el resto de la UE se han incrementado en el tiempo, y se han agravado si se comparan con el 2008”.

Lo peor es que no solo no hemos avanzado, sino que hemos dado varios pasos hacia atrás.

En lo que se refiere a investigación y desarrollo, en los últimos cinco años hemos perdido la mitad de todo lo que habíamos ganado a comienzos de siglo para equipararnos a los niveles de la UE, con lo que ahora hemos vuelto al 2004. Se puede hablar de década perdida”, comenta Aleix Pons, director de economía de la Fundación Cotec.

El gasto en innovación debería crecer en los próximos años por encima del 4% anual para, por lo menos, no perder los niveles actuales.

Fuente: http://directivosygerentes.es/digital/articulos-digital/la-innovacion-no-despega-espana

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