Un reciente fin de semana varios cientos de académicos y abogados se reunieron en una sala de hotel en Shenzhen para participar en un debate sobre “innovación, inclusión y orden”, un evento organizado en forma conjunta por las facultades de derecho de las Universidades de Pekín, Oxford y Stanford. Las conferencias legales pueden ser soporíferas, especialmente en China, y un académico de Pekín estableció el tono al afirmar que “el orden es importante en el mercado”. Pero uno de los oradores locales avivó las cosas haciendo una sorprendentemente sólida defensa de la innovación disruptiva. Xu Youjun, vicepresidente de la división de Shenzhen de la Conferencia Política Consultiva del Pueblo de China, un ente asesor del estado, dijo que Shenzhen debía su éxito no al gobierno o el Partido Comunista sino a su política de permitir que la gente “vaya más allá de la economía planificada”.

Entre 1980 y 2016 el PBI de Shenzhen en términos reales creció a una tasa anual de 22 por ciento. El distrito Nanshan de la ciudad, que alberga a alrededor de 125 firmas que cotizan en bolsa con un valor de mercado sumado de casi US$ 400.000 millones, tiene un ingreso per cápita más elevado que Hong Kong.

La ciudad además gasta más del 4% de su PBI en investigación y desarrollo (I&D), lo que es el doble del promedio de China. La mayor parte del dinero proviene de firmas privadas. Compañías de Shenzhen registran más patentes internacionales (que son en su mayoría de alta calidad, a diferencia de muchas que se presentan localmente en China) que las que registran las compañías de toda Francia o Gran Bretaña.

Shenzhen ha hecho más que ningún lugar en el territorio continental por acabar con el mito anticuado de la “China copiona”, convirtiéndose en un centro global de innovación en hardware y manufactura. Sus emprendedores están creando industrias completamente nuevas. Ha sido el motor detrás de la modernización que debiera ayudar a la región Delta a enfrentar la competencia. Ahora, el interrogante es saber qué significa su ascenso para Hong Kong, que ha sido el catalizador de la inversión y el crecimiento de sus vecinos durante décadas.

Fuente: http://www.lanacion.com.ar/2012830-la-revolucion-de-shenzhen-adios-a-la-copia-bienvenida-la-innovacion

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