Las personas y las máquinas tenemos capacidades diferentes y cuando se une una poderosa computación como la Inteligencia Artificial que permite razonar sobre grandes cantidades de datos y detectar patrones que las personas no podemos discernir, con las capacidades inherentes a los seres humanos como la creatividad, la empatía y la emoción, el resultado es el incremento de nuestra capacidad para resolver los problemas más críticos que tenemos como sociedad.

Hoy en todo el mundo hay proyectos para mejorar el transporte público, descubrir nuevas maneras de preservar el planeta, reinventar el sistema de salud, encontrar la cura para las enfermedades, combatir la pobreza, crecer en los negocios.

Ésta es la esencia de la inteligencia artificial: hoy contamos con herramientas para analizar la gran cantidad de datos que circulan y generar algoritmos que permiten predicciones. Todos esos datos pueden utilizarse en forma inteligente para resolver algunas de las problemáticas más importantes para la humanidad. Todo esto lo habilita la nube.

El mayor desafío que tenemos por delante para poder en verdad impulsar una economía digital y capitalizar la oportunidad de la nube es cerrar la brecha de habilidades digitales.

Fuente: http://www.lanacion.com.ar/2007251-la-revolucion-40-y-su-impacto-en-el-trabajo

Advertisements